
Los buenos jugadores, por ejemplo, ¡os que han leído este libro, tienen recursos para eludir e incluso contrarrestar la lectura. Hay que ser sumamente cuidadosos al interpretar gestos corporales en jugadores de nivel. El motivo principal es que una vez percatados de ellos, pueden ser manipulados mediante el juego de anticipaciones. Cualquier jugador puede revertir el significado de un gesto. Si, por ejemplo, apostar con energía debiera leerse como sinónimo de debilidad, entonces un jugador de categoría, podría engañar a otro, también muy bueno, apostando con vigor una mano legítima.
BLUFS
Mesa final de la WSOP (Serie Mundial de Póker) del 2004. Quedan siete jugadores. El líder es Greg Raymer, que acumula cerca de 8 millones en fichas, seguido por Josh Arieh, con algo menos de 4 millones. La tercera posición la ocupa Dan Harrington: tiene 2,3 millones. Harrington es el jugador más reconocido y respetado de la mesa y es plenamente consciente de ello. Es un viejo lobo de mar. Un gladiador que lleva más batallas ganadas y mesas finales de torneos mayores que cualquiera de los que se encuentran allí. Todos saben, además, que es un jugador ajustado. No en vano carga con el irónico apodo de “Action Dan”.



