
Acción. Arieh desde la p1 manda $225.000 con K de corazones y 9 de picas. Raymer, después de que Crux vaya al mazo, lo ve con A y 2 de trébol. Estos dos jugadores vienen jugando suelto desde hace rato, en varias ocasiones agresivamente. Harrington se encuentra en el pie y recibe 6 de corazones y 2 de diamantes. El pozo es de $640.000.
La escena está siendo televisada por ESPN. El comentarista de la cadena anuncia lo que parece obvio:
-Esas son porquerías -ya que la descontada ida al mazo de Harrington no se produce.
-Voy a subir-declama Harrington, mientras lleva 1,2 millones al centro de la mesa.
-Son porquerías -repite el comentarista. Nunca se sabrá si intentando convencerse a sí mismo o a Harrington del valor de las cartas que acababa de ver.
La cámara de televisión se detiene en Harrington: se lo ve relajado. No hay una sola fibra de los músculos que componen su cara que se contraiga. Su rostro permanece impasible.
-¡Está intentando un gran bluf en este momento! -dice el otro comentarista, de los dos que conducen el programa.



