
1. Sobrevalorar los gestos. Examinar detenidamente al adversario, con una mirada inquisidora, como si el fundamento de su respuesta de pendiera esencialmente de un signo corporal aún no descifrado.
2. Revertir gestos ampulosamente. Si en sus planes está revertir un gesto, háganlo, pero sin dramatizar. Por ejemplo, si se tiene juego, apostar con energía y luego hacerse el distraído silbando. Se está al tanto de que el rival conoce el signo de que fortaleza en el gesto debe leerse como debilidad en el juego. Por lo tanto, lo representa afectadamente, para que el mensaje no pase inadvertido.
Influencia del nivel de juego
El hombre es un animal diseñado para engañar. De hecho, hasta los expertos tienen problemas para interpretar correctamente la veracidad las respuestas utilizando detectores de mentiras.



